Viticultura Extrema!

Las viñas de la Isla de Pico están en condiciones extremas, con gran proximidad al mar y plantadas en medio de las rocas, en suelo vulcánico, desafiando la propia definición de la palabra suelo.

La inusual proximidad al mar, entre 50 y 300 metros, rocía las viñas de sal. El mar entra por debajo, mezclándose con el agua dulce de la lluvia, una combinación salobre de la que beben las raíces de las viñas.

La influencia de la montaña y de las nubes, que habitualmente se forman a su alrededor, llevaron al Hombre a plantar las viñas cerca del mar, “donde se oye el cantar del cangrejo”

Los currais de piedra, construidos por el Hombre hace cerca de 500 años, y que son desde 2004 clasificados como Patrimonio Mundial de la Humandidad por la Unesco, tratan de proteger las viñas del viento y de la sal del mar, y a la vez crear un microclima para las viñas, con más calor.

 

 

Enologia

Estamos tan profundamente arraigados a nuestra cultura y variedades, como lo estamos a nuestro trabajo en la creación de nuevos vinos y nuevos desafíos. A nuestra enología de intervención mínima, con una fuerte base científica, pero siempre dejando a la intuición asumir el control cuando es necesario.

Juntar factores tan fuertes como la proximidad al mar, suelos en rocas vulcánicas, el clima atlántico de las Islas, castas únicas y exclusivas de las Azores y el papel de la enología, que es servir como vector en el transporte de esas características para el vino, hacen que tratemos de hacer lo mejor, diferente y original, enfocados en dar expresión a los vinos que casi nacen del mar.

 

 

Verdelho

El Verdelho es la única casta tradicional de las Azores que mantienen la misma denominación entre las islas de Pico, Terceira y Graciosa. Este hecho es coherente con la historia de la casta en el Archipiélago, pues, tal y como se desprende de los textos sobre el origen de las viñas en la región, es considerada no sólo la más antigua, sino también la más común de encepamiento.

Es igual al Verdelho cultivado en Madeira y en Australia, a donde fue llevada desde la Isla de Madeira alrededor de 1824. De hecho, los perfiles de microsatélites comprueban de forma científica que es una casta diferente a la Verdecchio italiana, a la Verdejo española y a la Gouveio portuguesa, que en el Continente también es denominada Verdelho.

 

 

Arinto dos Açores

El Arinto dos Açores es la casta más importante del archipiélago. Es una casta autóctona y única en el mundo, desconociéndose hasta el momento su origen. Entre tanto, recientes estudios apuntan su origen en la casta descendiente de Verdelho.

Es, de las tres castas tradicionales cultivadas en la Isla de Pico, la más resistente a la intemperie, evidenciando una mayor capacidad de producción y una calidad enológica semejante o hasta superior a la del Verdelho.

 

 

Terrantez do Pico

Terrantez de Pico es de las tres castas autóctonas de las Azores la que tiene menor área cultivada. Es única en el mundo y estuvo casi en extinción, hecho que hizo que los Servicios de Investigación Agraria de S. Miguel realizaran una rápida intervención.

A partir de entonces, la proyección nacional e internacional dada por el enólogo Antonio Maçanita, generó un enorme interés que hizo que volviera a ser plantada.

El uso de su nombre geográfico se justifica para no crear confusión con la casta Terrantez cultivada en el Continente y también en Madeira. Sus características moleculares muestran que es una casta diferente de todas las otras cultivadas en el País.

 

História

El descubrimiento de la isla por navegadores portugueses se hizo al mismo tiempo que el resto de las islas del grupo central. En un principio conocida como isla de D. Dinis, el nombre actual viene de su montaña. Se piensa que Pico habrá sido la última isla del grupo central en ser poblada, en concreto a partir de la década de 1480.

Los colonos originarios de Portugal continental, tras una escala en Terceira y en Graciosa, escogen Lajes como primer lugar de residencia.  En efecto, el clima seco y caliente de algunas zonas de la isla, junto con la riqueza mineral de los suelos de lava, dificulta la agricultura en esta isla, pero permite un creciente éxito en el cultivo de la viña, en el que predomina la casta verdejo. Poco a poco, el vino y aguardiente de Pico se destacan entre la producción vitivinícola azoriana y se empiezan a apreciar dentro y fuera de la isla, permitiendo el desarrollo de la vitivinicultura, particularmente a lo largo del siglo XVIII. Exportado a Europa y América, el verdejo alcanza fama internacional. Llega incluso a estar presente en la mesa de los zares rusos.

Recuperando las tradiciones seculares y reinventándolas, Pico mantiene hoy en día una conexión estrecha con el cachalote. El contacto con los cetáceos, ahora protegidos, es la piedra angular de la industria turística. Y la vitivinicultura ha vuelto a tener alguna importancia, ayudando a la economía de la isla donde los servicios, la agricultura, la ganadería y la pesca son actividades relevantes. La singularidad de la vitivinicultura de Pico es reconocida internacionalmente, con la clasificación del Paisaje Vitícola  como Patrimonio Mundial de la Humanidad, por la UNESCO, en 2004.

Geografía

Pico: la segunda mayor isla de las Azores, con 444,9 km2 de área y de forma alargada, gracias a sus 46,2 km de largo y 15,8 km de ancho máximo. Dominada por el volcán de la montaña de Pico en su mitad occidental, la isla está a 6 km de la vecina isla de Faial y tiene 14.148 habitantes (datos de 2011). Es la isla más al sur del grupo central del archipiélago de las Azores y uno de los vértices de las llamadas “islas del triángulo”. El punto más alto de la isla, con 2.350 m de altitud es también el punto más alto de Portugal y se encuentra situado en el Piquinho, en la Montaña, a 38°28’07’’ de latitud norte y 28°23’58’’ de longitud oeste.e

Patrimonio Mundial

Para protegerse de la sal del mar y del viento y sacar el mayor provecho a las condiciones climáticas y geológicas de los terrenos pedregosos y de las zonas de lajido (zonas de roca volcánica), el hombre de Pico organizó el terreno en un impresionante mosaico de piedra negra: los currais. Esta cuadrícula delimitada por muros de basalto donde se plantan las viñas, se extiende por el horizonte. Criação Velha y Santa Luzia son ejemplos mayores de este arte de dividir la tierra, al que corresponden centenas de kilómetros de muros de piedra arduamente erguidos. Estos terrenos, una mezcla de naturaleza lávica y prácticas culturales ancestrales, componen el Paisaje Vitícola de la isla de Pico, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2004.

Mientras que en el suelo de lava negra se destacan las rilheiras, surcos dejados por las ruedas de los carros de bueyes que transportaban uvas y barriles, en los puertos y puertecitos junto al mar están los rola-pipas, cuestas talladas para facilitar el deslizamiento de las pipas hasta los barcos, que todavía hoy simbolizan esta actividad.

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